domingo, 28 de abril de 2013

LO PEOR DE NOSOTROS


Más de mil malas palabras, gargantas repletas de nudos a punto de estallar , caras enrojecidas por la ira, ojos a punto de descargar, dolores de cabeza, gritos, sentimientos, estrés, pasión, conformismo….. Yo soy de las que piensa que en momentos de presión no sale a flote lo mejor sino lo peor de las personas, o tal vez no lo peor sino lo que realmente sucede en la interacción entre individuos, lo que pasa por la mente de cada uno, solo que en este tipo de ocasiones no son pensamientos sino palabras, y cuando es imposible decir una palabra el cuerpo se convierte en un cartel ambulante que le enseña al mundo lo que en verdad se piensa.

Empiezo así este artículo recordando el 26 de abril como la última vez en mi vida que marché vistiendo el uniforme de algún equipo, llevando una bandera, haciendo un baile para divertir a la gente, intentando destacar por todo, uniformidad, coordinación, preparación, en fin, conseguir ser los mejores en todo a toda costa, esto implica recordar también lo que muchas veces no se toma en cuenta, y agradezco que así sea, el “detrás de escena”. Tratar de liderar esto  me convirtió en ese tipo de personas que detesto, por no confiar en los demás, por no permitir a otros colaborar, por querer hacerlo todo, casi un ogro, y afortunada o desafortunadamente no era solo yo, éramos  cuatro ogros encargados de coordinar, acompañados y dirigidos por otros dos, que si hablamos de jerarquías, serían  los reyes, mal pagados, por algunos detestados, y por otros muy amados, pero siempre reyes.

Es difícil llegar a entender el porqué de esas actitudes tan impropias en un grupo de jóvenes líderes que se han destacado siempre por liderar de una forma sana las actividades de grupo a lo largo de sus años de bachillerato, ese grupo que siempre toma la iniciativa y que por lo general consigue lo que se propone, el 26 casi colapsa, y por más fea que suene mi conclusión al respecto, y me disculparán aquellos que no entran en el grupo (he aprendido lo impropio de las generalizaciones), la idiosincrasia de los tolimenses llega a un punto en el que se convierte intolerante; La pereza, la envidia, la soberbia son actitudes comunes en cualquier persona, venga de donde venga, pero para ser más clara, adoptaremos el grupo de ogros (incluidos los reyes) como el estado y los demás, algunos más y otros menos, como la sociedad asistencialista, donde hay poca acción de la sociedad y una gran actuación del estado, exactamente lo que pasa con la mayoría de tolimenses que conozco. El asistencialismo está demasiado arraigado, pero aun así, todos se quejan de la ineficiencia de los líderes y como es de esperarse, nadie hace nada al respecto. Organizar un evento macro es imposible sin la ayuda de todos,  y actuar por convicción debería ser un valor común no una actitud de unos cuantos.

Confieso que estuve a punto de dejar todo botado al ver que muchos se jactan de lograr cosas, o de representar grupos a costa del trabajo de otros, pero retomo algunas palabras, a mi parecer muy sabias y reconfortantes, de un profesor, uno de los “ogros”: “la recompensa para los estudiantes que en verdad hacen las cosas no se ve ahora sino en el futuro, cuando sean jefes” Y por eso, además de justificar de algún modo mi actitud y la de mis compañeros, le agradezco a toda la promoción 2013 por participar, colaborar y superarse; Sin importar nada, a mi parecer todo salió perfecto y espero que cada vez la participación de todos sea más activa, más participativa, menos asistencialista y practique más el principio de subsidiariedad para que en un futuro todos seamos jefes.

NOTA: El principio de subsidiariedad en palabras de Octavio Arizmendi Posada, “es un criterio sólido para la realización de procesos de desconcentración del poder y delegación de las funciones entre los varios niveles de autoridad al interior de las entidades”.


DALILA ANDREA HENAO









lunes, 22 de abril de 2013

¿SOMOS, O POR LO MENOS APARENTAMOS?


Ustedes deben serlo y aparentarlo…. Recuerdo que esas eran las palabras de  uno de esos profesores que definitivamente lo dejan a uno marcado para toda la vida; Se refería a nuestra forma de ser iniciando el grado décimo, y cómo nuestra actitud ni se acercaba a lo que para él significaba estar en dicho grado; a partir de ahí  esa frase quedó grabada en la mente de cada uno de nosotros,  y como robots la repetimos hasta que la interiorizamos y la hicimos un hecho (por supuesto con algunas excepciones como en cualquier caso). Luego de finalizar el primer periodo, propongo que se repita la estrategia, pero no solo con los que en ese entonces estábamos en décimo, sino también con profesores y directivos quienes se jactan de dirigir uno de los mejores colegios de Ibagué,  de sacar puntajes medianamente buenos en el ICFES (aunque los que sacamos lo puntajes somos nosotros) entre muchas otras cosas cuando ni siquiera lo aparentan, es más, no permiten que nosotros lo aparentemos y mucho menos tratemos de serlo.

Yo entiendo, entiendo que aparentar estar perfectos es prioridad ahora que ICONTEC se sitúa justo entre el colegio y los estudiantes, es como una estatua en una puerta, estorba y no deja pasar a nadie, tal vez en un futuro para todos esa estatua represente todo lo bueno que tiene la institución, pero en nuestro tiempo los directamente afectados somos nosotros, los estudiantes y también los docentes, porque para nadie es un secreto que el exceso de trabajo prácticamente los está obligando a darle más espacio a la mediocridad, completamente comprensible ya que por el mismo sueldo desarrollan mucho más trabajo, y si se las dan de “riatas” y “dejan” a mucha gente, pueden recibir cualquier tipo de queja por parte de coordinación académica y además deben doblarse en trabajo para que los estudiantes presenten recuperaciones, y luego planes de mejoramiento con todo lo que estos implican.

Siendo así, ¿hasta qué punto estarán dispuestas las directivas a poner en riesgo lo que es la institución como tal, priorizando actividades culturales y asignaturas que probablemente no nos sirvan mucho? Aparentemente la respuesta, que indirectamente nos han hecho saber, es que están dispuestos a todo con tal de que en el 2019 sea una de las instituciones mejor reconocidas de la ciudad, catalogada entre las mejores, al nivel del Champagnath o San Bonifacio (instituciones educativas privadas y de alto prestigio en la ciudad en la que estudian por lo general los hijos de la clase alta) y eso no está mal, o quién dijo que tener aspiraciones altas no es bueno, pero entonces, ¿qué pasará con el colegio mientras lo consiguen? ¡Pues si! Nosotros también queremos ser buenos, y necesitamos del colegio para lograrlo, deben pensar en todos sin afectar a nadie.

A que quiero llegar, esta semana perdimos muchas horas de clase, para ser sincera desde el miércoles al colegio lo único que llevaba en mi maleta era un cuaderno, un lapicero y algo de maquillaje, cual estudiante en primera semana de clases, recordé durante varios días la forma tan cruel de finalizar el periodo, cómo nos hacían creer que era culpa nuestra el hecho de estar atrasados en temáticas y no avanzar mucho, esperen, ¿culpa nuestra? Si por mi fuera quitaría todas esas horas de contabilidad y las cambiaría por física y química, no exageraría tanto con las celebraciones culturales, las cuales son importantes cuando cumplen una función enriquecedora real y no son una simple excusa para salir del aula, y no me inventaría eucaristías personalizadas cuando muchos de los que asisten o no respetan o no creen.

Así son las cosas en mi colegio, raras, locas, sin sentido, a veces buenas otras no tanto, pero siempre con un único fin, conseguir la re – certificación,  la conclusión (o el chiste) se cuentan solos.

DALILA ANDREA HENAO GUERRERO

domingo, 14 de abril de 2013

NO A LA INVASIÓN



Tardé más escribiendo mi columna anterior, que el SENA terminando de invadir el colegio, yo si lo dije: faltaba informática, “digan SENA en informática tres veces y aparece”  efectivamente y sin repetir nada, el viernes, Día del Orgullo Tolimense,  llegó un docente acompañado de un individuo desconocido, de apariencia amable y estricta a la vez (perfil detectado: instructor SENA) hablando con orgullo y entusiasmo:  “los de once harán un curso de CorelDraw” “con dos horas semanales sacan las actividades”  “es para unificar criterios” mientras exponía nuestra nueva cadena; su última frase, la de unificar, quedó sonando en mi cabeza como un eco de 23 letras… retumbaba y retumbaba mientras yo al tiempo pensaba en lo absurdo que sonaba, para mí fue tan fuerte que me empezó a doler la cabeza, sentía más calor de lo normal y una impotencia gigante  al no poder decir lo que  pensaba luego de escuchar “es nota de Informática y de cálculo en el logro de matemáticas ciudadanas” porque por más criterio que tenga y por más que esté en contra de estas cosas, esa frase logra mitigar y amedrentar (aunque no disipar)  mi ira, porque en el diccionario de la real academia escolar “es nota”  es sinónimo de “obligatorio” y por más en contra que este de esto, la nota nos mide en el colegio, y si no se hace, no hay nota, si no hay nota, no hay buen promedio y así podemos seguir desencadenando argumentos hasta hacer una sustentación completa de lo “necesario” que resulta seguir participando de este circo sin espectadores, solo acróbatas.

Haciendo una consideración, lo anterior es algo “superficial” cuando empezamos a interiorizar la problemática, el hecho de que un individuo llegue diciendo que el colegio debe “unificar criterios” nos da pie para pensar que como institución no estamos evolucionando sino quedándonos con la idea de que continuar construyendo sociedad (productiva) sin tener en cuenta las habilidades, es posible, los invito a pensar hace cuanto este concepto de sociedad cambió, y cuantas guerras se libraron para lograrlo.

Volviendo al tema (eso de lograr que entiendan perfectamente lo que quiero decir me obliga a irme por “las ramas”) seguía yo acostada en mi pupitre, a puertas de colapsar al tratar de introducir dos horas de curso SENA en mi horario, cuando recordé que es obligatorio. Entonces decidí preguntar qué posibilidades de tomar un curso más a fin con mis intereses habían (tenía un conocimiento previo algo ambiguo) pregunté directamente por un curso relacionado con el manejo de TICS y como enseñar a usarlas, o algo así, no supe nunca de que se trataba no por mediocridad al tratar de recolectar información para esta columna sino por inconformismo, no mío, de los profesores los cuales no ofrecieron su mejor gesto al insinuarles mi decisión y en cambio trataron de persuadirme  afirmando que solo podrán disiparse las dudas sobre CorelDraw ya que el instructor es capacitado para eso no más así que los que lo decidiéramos así “estaríamos solos”

Estoy consciente de que el hecho de criticar las oportunidades de estudio es propio de la mediocridad, pero prefiero pasar por mediocre y sacarme 80 en el ICFES y no pasar por buena y obtener resultados no muy  favorables. Puedo decir gracias por ofrecernos estas oportunidades… que en realidad no son oportunidades porque no puedo decidir si la dejo pasar o no… yo le digo NO a la invasión, ¿Qué dicen ustedes?


DALILA ANDREA HENAO GUERRERO


domingo, 7 de abril de 2013

ASÍ ES EN EL NUSEFA



 No sé hasta qué punto sea saludable escribir cada ocho días críticas fuertes a mi institución, la que amo y de la cual me siento orgullosa, esa misma que me mantiene acá en el periódico,  que tiene mil problemas como las demás y de la que escribo cosas no necesariamente buenas, pero  aun así me siento feliz de ser parte de ella y satisfecha por lo que ha hecho conmigo, llevo seis años y algunos meses en esta y no ha dejado de sorprenderme.

Levantarse a las 4:30am, subirse al recorrido a las 5:20am, llegar al colegio a las 6:10am, empezar a estudiar, de las siete horas de clase en la mañana, ocupar tres presentando evaluaciones y las otras cuatro corriendo y tratando de encontrar en los enmarañados cuadernos de los compañeros las tareas que dejó de hacer un día y que le representan un bajón en su nota definitiva; almorzar, reposar, cepillarse los dientes y tener energías recargadas al 100% en cuarenta minutos para empezar una extenuante jornada de la tarde con el calor infernal de Picaleña, cinco horas más en las mismas circunstancias de la mañana: evaluaciones y cuadernos. Salir del colegio a las 7:00pm llegar a la casa a hacer trabajos (porque al finalizar el periodo no importa si es de un día para otro) acostarse a las 12:00pm  sin terminar, dormir intranquilo, levantarse a las 4:30 con la angustia de no tener todo completo, empieza nuevamente la misma jornada con la diferencia de ya no tener los trabajos, no haber dormido lo suficiente, estar más estresado por más trabajos y así toda la semana hasta que llega el viernes: durmió seis horas (lo máximo que durmió en toda la semana) se levanta a las 4:30 se sube al recorrido a las 5:20, llega al colegio a las 6:10 empieza a estudiar, de las siete horas cinco son evaluaciones y las otras dos momentos de shock, tristeza, angustia, felicidad, correr detrás de los profesores, recibir notas de 1.0 y luego de 5.0 una montaña rusa de emociones.

Según la Salud Ocupacional estamos en un caso de riesgo psicosocial, me preocupa el hecho de encontrarme estudiantes en un futuro no muy lejano con todo tipo de problemas, arrugas, estrés, problemas lumbares, ¡en fin! Pero somos bachilleres técnicos en contabilización de operaciones comerciales y financiera, de los cuales puedo decir que más del 70% salen tan aburridos de ver contabilidad durante todo su bachillerato, que lo más probable es que busquen una carrera que no entrometa en nada algún aspecto contable.

Aunque parezca suficiente para un estudiante, le podemos agregar algunas cosas de las cuales criticaré si no son todas, más de la mitad: tenemos refuerzo para el ICFES los jueves, una hora de inglés (más las seis horas semanales) y una hora de filosofía, que si me parece muy conveniente. Cada quince días dos horas de física, es lo mínimo que pueden hacer, luego de quitarle horas a una materia tan importante. De estos refuerzos surge una pregunta tan común como ¿Qué hora es? : ¿Qué sucede si un estudiante decide no quedarse un jueves? aparentemente nada según directivas del colegio, pero si no sucede nada ¿Por qué sacan notas los jueves? ¿En qué parte del acuerdo pedagógico se incluyen estas notas?

Como si fuera poco, el SENA nos invade; empezamos solo con los aspectos contables, lo de costumbre: Laboratorio Contable, Salud Ocupacional y por supuesto Contabilidad con un ingrediente extra: instructor, nos deja trabajo como si estudiáramos solo en el SENA; luego Inglés, hay que resolver guías larguísimas y talleres virtuales, empezamos ahora con Ética, símbolo del SENA en la carpeta e instructor (quién sabe cada cuanto revisando el progreso), y para completar Informática, no hemos  iniciado pero me imagino como será.

Es más  o menos el doble de trabajo por asignatura ya que hay que cumplir con el SENA y con el colegio, si perdemos alguno de los dos perdemos el otro, lo que supone el doble de trabajo. Siendo así la situación algunos cínicos, inconscientes y osados maestros dicen que somos unos conchudos al decir que no nos queda tiempo. Qué lindo sería invertir todo este tiempo en preparación para el ICFES, o simplemente que lindo sería tener la opción de abandonar la técnica si no va con mis convicciones o al menos con mis habilidades.

Si la intención es alejarnos de todo lo que nos convierte en ciudadanos, lo están logrando, porque ahora comemos, dormimos y estudiamos. Y si por el contrario, la intención es graduar bachilleres técnicos contables, mi consejo es re evaluar la metodología y primero preguntarle a los estudiantes si funciona o no porque a este paso el SENA está destruyendo el promedio de los estudiantes del colegio.

El hecho de recargar a los alumnos de conocimiento no significa que en realidad aprendan algo, que opinan los profesores si les digo que con tanto trabajo la única solución es repartirlo, así es, “yo hago la tarea de Física, usted la de Química, y usted la de Laboratorio, llegamos al colegio y las intercambiamos ¿vale?” eso es exactamente lo que pasa, y ustedes que son los que saben de métodos de aprendizaje y esas cosas ¿qué opinan de estas alternativas?
Con eso termina este artículo, esta opinión de inconformismo, esto es lo que pensamos los estudiantes ¿Qué piensan los profesores?


DALILA ANDREA HENAO GUERRERO

sábado, 23 de marzo de 2013

CONFIDENCIALIDAD AUSENTE



¿Qué tan importante es para el colegio ,específicamente para el filtro de los problemas de la institución, cuidar o no el buen nombre de los estudiantes? entiendo que suena dramático, trágico, escandaloso y hasta feo, pero ¿por qué no hacerse una pregunta de tal calibre, cuando esta semana  se ha hecho indiscretamente pública la información personal de algunos estudiantes de la institución? esta información  pasa por boca de estudiantes y docentes sin ningún tipo de abstinencia ni escrúpulos que permitan  pensar si quiera que consecuencias traerá esta práctica para aquellos que de algún modo confían  que su “secreto” está a salvo.

Ya para muchos no es nuevo el escándalo de los auxiliares en el colegio, y cuando digo “para muchos” es literal, casi todos en el colegio se enteraron, y  cual programa de chismes de televisión nacional llegan Sub-comisarios con comentarios cliché tipo “fuentes cercanas me confirman”, “según información suministrada” o más grave aún “yo vi”  que se fundamentan en bases poco sólidas y los cuales no llevan a ningún tipo de solución, sino a generar polémica tanto en la institución, como en el Comando y casi en todo lo relacionado con Policia-Tolima (exageración).

Para contextualizar un poco: el “mal manejo” de las relaciones interpersonales entre auxiliares bachilleres y estudiantes del colegio ha desencadenado una serie de eventos que van en contra de todos los valores institucionales (exageración), ¡vieron a una estudiante con un auxiliar en el centro de la ciudad!  ¡Qué anti-ético! (exageración)  como si fuera un delito tener un amigo que presta servicio militar justo en el lugar en el que uno estudia, o como si Ibagué fuera muy grande y uno nunca se encontrara a nadie por donde sea que vaya; y aunque esos argumentos carezcan de solidez, son totalmente válidos, pero no es el momento ni el lugar para salir en busca de una defensa.

Lo que realmente quiero criticar hoy no es el hecho de que la institución se involucre en casos de esta índole, ya que en realidad dentro de sus múltiples obligaciones se encuentra la de velar por el bienestar y la integridad de todos sus estudiantes, y por más paranoico que parezca, si, los auxiliares representan un riesgo especialmente para el género femenino; Entonces, ¿Cuál es el problema? el ahora sí, bien llamado “mal manejo” de la información personal de los estudiantes, ¿qué tanto se puede confiar en los profesores cuando luego de contarles algo se entera todo el colegio, y los egresados, y los que trabajan para el colegio y los que no también? Alguien acaso ha llegado a pensar ¿qué tanto afecta a un estudiante el hecho de ser señalado por sus propios docentes? ¿No es esto bullying? ¿No estamos certificados por ICONTEC? (lo saco a relucir, porque conservar el buen nombre de los estudiantes tanto dentro como fuera de la institución TAMBIÉN ES CALIDAD) estas y muchas otras preguntas pueden surgir de tan vana percepción, que es bien preocupante por cierto.

Cuál es el paso a seguir: disculpas por parte de los encargados de difundir activamente la información, bueno, es broma, en realidad no se puede hacer absolutamente nada porque no hay ni cómo, ni con quién quejarse, o acaso ¿esperan que algún valiente e inconsciente estudiante exija confidencialidad? lastimosamente éste es el panorama que en todo sentido es desalentador para el NUSEFA, no queda más que hacerse a un lado del camino y esperar a que sigan llegando “informes detallados” de las distintas novedades de los estudiantes.
NOTA: si algún profesor lee esto por favor tenga en cuenta: los pasillos no son lugar para tratar temas de extremo cuidado, me he enterado de algunas “locuras” de estudiantes estando sentada disfrutando de un merecido descanso.



DALILA ANDREA HENAO

domingo, 10 de marzo de 2013

EL ROSADO AL PODER


Se que es trillado, pero es imposible evitar hablar de mujeres en el NUSEFA cuando últimamente nosotras hemos sido las protagonistas, y me incluyo porque este año tengo el honor de estar en el Gobierno Escolar del colegio, en el cual la cuota de estudiantes es en su totalidad femenina… si señores ¡mujeres al poder!

Luego de mucho pensar (es enserio, la racha de falta de inspiración continúa y escribir, supongo que por falta de práctica, se ha convertido en todo un ritual) decidí dedicar mi artículo a las mujeres, no para escribir un poema, ni mencionarles cuan indispensables somos en la vida de los hombres sino para recordarles cual es nuestra función, y como desde tan importante condición podemos generar un cambio en el colegio.

No lo he manifestado en el Periódico pero en la institución lo he dejado muy claro, lo que yo, Dalila Henao representante de los estudiantes ante el consejo directivo quiero dejar como legado en mi colegio es un cambio, o al menos el inicio de éste en la cultura de los estudiantes; pero ¿Cómo llegar a lograrlo en una institución tan radical en todo sentido? Simple, suena a cantaleta, a cliché, es más, sueno como si estuviera del lado de los profesores y directivos (que no necesariamente es estar en contra de los estudiantes) es imposible cambiar algo o tratar de mejorarlo si no damos ejemplo.

Cosas tan simples como regular el alto de la falda, no tan larga pero tampoco tan corta, si nos maquillamos, no es dejar de hacerlo, es hacerlo moderadamente, estar siempre elegantes, saludar, no botar basura al piso, sentirnos orgullosas de nuestro colegio, enseñarle a los docentes que tenemos cultura, demostrar que se pueden hacer mil cosas y hacerlas bien, pero mas que nada, tratar de buscar soluciones a problemas sencillos pero de trascendencia en el colegio.

Algo que desde el gobierno escolar “rosa” intentaremos solucionar es el problema de la salida del colegio para aquellos que no usan ruta escolar implementando una “tarjeta de salida”, alguna vez mencioné esta problemática que cada día se agudiza más gracias al no tan eficiente nuevo “sistema de transporte” de la institución, lo que sucede es que la última ruta va saliendo casi a la 1:40, aún no entiendo que sentido tiene hacer que los chicos que usan transporte urbano esperen a que todas las rutas se vayan para poder irse. Independientemente de lo que sea (porque si uno pregunta las directivas nunca van a perder y siempre tienen una explicación por mas ilógica que sea) la propuesta es generar esta tarjeta exclusiva para control y uso de los estudiantes que usan transporte público.

Un buen legado, un buen ejercicio pedagógico, ese y muchos más son los proyectos que cambiarían un poco la dinámica de la institución, convirtiéndola en  una preparación verdadera para enfrentar la realidad del “mundo exterior”.

Nosotras hemos demostrado mayor liderazgo y cordura en el colegio, entonces ¿por qué no tener en cuenta estos consejos y llevar con orgullo una bandera con los colores del cambio y el escudo del NUSEFA?. Desde esta columna las invito a que se unan a esta iniciativa y además las felicito en su día. Para finalizar recuerden: Nadie protesta si una mujer es una buena escritora, escultora o experta en genética, siempre y cuando logra ser a la vez una buena esposa, buena madre, guapa, estar siempre de buen humor, vestirse bien, ir bien arreglada y no quejarse nunca.  Marya Mannes

Dalila Andrea Henao.

domingo, 24 de febrero de 2013

BIENVENIDA, CULTURA… CONTINÚA LA HISTORIA


Unos más que otros esperábamos ansiosos el anuncio del regreso de nuestro tan amado periódico virtual La Nueva Era, rincón de desahogos, rabia, alegría…. En fin, cantidades de sentimientos y reacciones con respecto a un espacio que nos involucra a todos, el colegio.
En esta oportunidad nosotros somos el doble de sentimentales y expresivos, ya que por un lado estamos en nuestro último año, y por el otro, la madurez y la experiencia que hemos adquirido nos da pie y nos impulsa a ser cada vez mejores… ya tengo 17 y algunos dicen que acabo de salir de “la etapa del popó” por más feo que suene es verdad, y ahora ¿qué etapa sigue? Supongo que la del inconformismo, ese mismo que la mayoría de nosotros sintió el 28 de enero…

Primer día, último año, reencuentro con amigos, historias de vacaciones, nuevos amores, rupturas ¡en fin! eso significa regresar al colegio luego de algunos meses de vacaciones, a eso le sumamos lo tedioso, nuevo salón, nuevos profesores, nuevas asignaturas y todas esas cosas extras que a nadie le gusta recordar luego de “mucho tiempo” sin madrugar, sin horarios y sin doctrina principalmente. Manejable, como todo, aunque lo mínimo que cualquiera de nosotros esperaría es un saludo de bienvenida y no un regaño de proporciones sísmicas como el de la rectora encargada, los jóvenes el cabello, las señoritas la falda, dejen la bulla bla bla bla… primera intención del artículo: agradecerle a la rectora por hacerme sentir cada vez más orgullosa de mi institución.

Una jornada agotadora nos acompañó la primera semana de clases, empezando con capacitaciones larguísimas sobre la nueva forma de evaluar en la institución, (que a propósito me parece muy buena siempre y cuando la única intención sea la de formar mejores bachilleres), y terminando con una socialización del manual de convivencia que me dejó con la boca abierta, presten atención: “elementos como celulares, computadores, chaquetas y demás, prohibidos por el manual de convivencia serán decomisados y donados a instituciones de rehabilitación juvenil” me disculpará en su momento el docente ya que fui un poco atrevida, como esa a la que todos llaman ignorancia, y pase por la pena de preguntarle acerca de sus polémicas declaraciones que como mínimo deberían estar soportadas en el Manual de Convivencia, esta es la parte que me dejó perpleja: “funciona así como cuando uno va por la calle y la policía lo requisa y le quita una navaja que llevaba en el bolsillo”. La incoherencia de su respuesta me dejo paralizada un segundo, el cual él aprovechó para cruzar los brazos y darse la vuelta. ¿Es esa la respuesta que un docente debería darle a un estudiante?

Allí empezó mi campaña de búsqueda de víctimas, la atrevida es capaz de dejar sin celular a un pobre niño de sexto, en ese momento aparecería yo con mi manual de convivencia debajo del brazo, pero para enterarme de esos casos mi único recurso, que sigue en pie, es el voz a voz el cual lleva un mensaje de protección para aquellos perjudicados por la aparente nueva reforma que está contemplada en el manual de convivencia imaginario del coordinador.
Afortunada o desafortunadamente la advertencia dejó a todo el mundo en primera y no se ha escuchado el primer caso de donación de elementos a los rehabilitados, pero no es ese el método de generar cultura y mucho menos en una institución educativa.
Así como este hay varios casos de “extralimitaciones de la ley” que ponen en riesgo muchas cosas, como el gobierno escolar en el cual el 95% de los estudiantes están impedidos o para postularse o para votar por no tener los zapatos “correspondientes”, que son los mismos que hemos usado desde hace más de 4 años y que de la noche a la mañana se convirtieron en el dolor de cabeza de los coordinadores.

Esto queridos lectores, significa cambiar a uno de los policías más preparados de Colombia por una sub comisaria que no entiende mucho de pedagogía para rectora del colegio, nos dan pañitos de agua tibia diciendo que el teniente está en curso como si no supiéramos cuanto se demora (extrañamos al teniente Duque).
Para finalizar le agradezco a la profesora Yolanda López por darnos la oportunidad de tener este espacio como nuestro y llevarnos de la mano por este excelente ejercicio pedagógico que forma en nosotros carácter e identidad.

Dalila Andrea Henao Guerrero